Ilustre y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús de las Penas y María Stma. de la Esperanza

Paso de María Santísima de la Esperanza a través de los años.

La imagen primitiva de la Virgen procesionó los primeros años (1940-1943) gracias a un paso cedido por la vecina Hermandad del Resucitado hasta que en 1944, gracias a las maderas cedidas por varios industriales cordobeses del sector maderero (D. Baldomero Moreno, Madera Industrial, D. Francisco Hidalgo, D. Rafael Salcedo, La Viuda de Pericet, Cooperativa de Producción y Consumo de Ebanistas, etc.) se realiza el encargo a Ignacio Torronteras, padre y abuelo respectivo de nuestro Capataz de Honor, de la primera mesa para nuestra Titular.

En 1946 se encarga a Juan Martínez Cerrillo la reforma de la talla de la mesa y cuatro años más tarde, en 1950, María Santísima de la Esperanza procesiona bajo un palio de ochava por primera vez.

En 1950 se estrenaron los varales, realizados en metal plateado por Angulo en Lucena, y el palio, confeccionado por las Madres Adoratrices de Córdoba con techo y bambalinas de malla, encaje, terciopelo verde, guadamecíes y sedas de colores, decorados con el escudo de la Hermandad portado por Ángeles y símbolos de la Esperanza. Diseñado por Juan Martínez Cerrillo, la combinación de los distintos materiales hacía diferente a este palio, destacándose por su gran vistosidad.

En 1953 se incorporaron los candelabros de cola y la candelería de 83 piezas, realizada en metal plateado por Angulo en Lucena por un total de 12.000 pts. La iluminación con luz de cera, usada ese año por primera vez, confiere al paso una gran plasticidad habida cuenta que, ante su escasez, era frecuente iluminar con luz eléctrica (como se aprecia en la fotografía superior).

Los respiraderos se realizaron en 1962, estando hechos por Angulo de Lucena en alpaca plateada y cincelada realzada con tondos circulares dorados decorados con los emblemas de la Pasión. Fueron restaurados en el año 2001.

En 1965 sale a la calle por primera vez con los faldones bordados, algo inusual en los pasos cordobeses de aquella época. Las gualdrapas habían sido adornadas por las Madres Adoratrices utilizando, según versiones, los bordados de aplicación del antiguo manto realizado en 1944 y los bordados inicialmente previstos para el manto de 1966.

En 1982, se cambian los varales por otros nuevos realizados por el sevillano Jesús Domínguez Vázquez en alpaca plateada, siendo los antiguos adquiridos por la Hermandad de la Borriquita para el paso de palio de Ntra. Sra. de la Victoria. Los nuevos varales constan de seis tramos separados por anillos y una gran macolla con asas en el centro, descansando en una rica base con forma de capilla en la que se cobija las imágenes de los apóstoles y, en las esquinas, las figuras de los ArcÁngeles. Destacan sobre los demás los dos varales maestros delanteros, ornamentados cada uno de ellos con un ángel que sube portando uno el ancla y el otro el timón (obra el primero de Jesús Vázquez y el segundo, al obsequio de su hijo cuando se restauraron). También en este año se sustituyen los candelabros de cola por otros arbóreos con tulipas de cristal que, realizados por el mismo orfebre sevillano, presentan una base con tres Ángeles enlazados, jugueteando, que portan los emblemas de la Esperanza. Ambos, varales y candelabros, fueron restaurados en 1994 por su autor con un coste total de 1.076.000 pts.

En 1986, después de años llevando una efigie de la Virgen de la Fuensanta en la calle central de candelería, se incorpora una miniatura de la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil, donada por el Benemérito Instituto en recuerdo a la estrecha relación existente entre ambas corporaciones, contando con la presencia de las Camareras de la Virgen del Pilar en el acto de entrega. La orfebrería, metal plateado de la corona, es obra de Alfonso Luque y el manto que la cubre es un guadamecí realizado por Juan Martínez Cerrillo.

Otra pieza interesante es el llamador estrenado en 1997, año del Cincuentenario de la Bendición de Mª Stma. de la Esperanza, y ejecutado en alpaca plateada por Jesús Domínguez. Tiene forma de voluta sobre la que cabalga un ángel con el ancla. En este mismo año se inicia el proyecto de sustitución del palio antiguo debido a su mal estado. El nuevo palio se confecciona con material donado por una hermana y adquirido en "Casa Rodríguez" de Sevilla. Diseñado por Antonio Villar Moreno, lleva el techo y bambalinas de malla dorada y el fleco de bellota y oro fino.

En el año 2003 se estrena una nueva parihuela realizada por los Talleres Hnos. Merina y se arregla el bastidor del palio por Francisco Belmonte Rojas

El Domingo de Ramos del 2005, el techo de palio recupera los antiguos bordados y guadamecíes rescatados del viejo palio gracias a la encomiable y abnegada labor de las Damas Camareras y a los miembros de la Mayordomía de la Hermandad.

En 2009 el rambleño Juan Bautista García Casas obra una nueva mesa para el paso de palio debido al deterioro de la anterior mesa.

En el año 2010 estrena nueva candeleria obra de Jesús Dominguez hijo.

En el 2012 estrena nueva peana realizada también por el orfebre sevillano Jesús Dominguez hijo.