Soledad

Ilustre y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús de las Penas y María Stma. de la Esperanza

Soledad

La película "Soledad" ha sido siempre un hecho significativo, por lo que de curioso tuvo, en la historia de nuestra Hermandad. Cuestiones cinematográficas a parte, para nosotros supuso la primera salida de nuestro Titular, Ntro. padre Jesús de las Penas, a las calles de Córdoba , o por ejemplo, ver a María Stma. de la Esperaza por las calles colindantes a la Mezquita.

Hace algún tiempo, con ocasión del fallecimiento de Fernando Fernán Gómez, Luís Miranda, nuestro estimado amigo y periodista, publicaba un artículo en el que desvelaba datos sobre esta película, sus entresijos, las curiosidades, etc. Debido al interés que puede suponer para nuestros hermanos reproducimos aquí dicho artículo en su integridad

Artículo editado en el Diario ABC de Córdoba

"Cuando en el pasado mes de diciembre murió Fernando Fernán Gómez y los medios de comunicación repasaban su ancha y fecunda trayectoria artística, nadie mencionó lo que muy poca gente recordaría: que una vez fue costalero de la Virgen de la Esperanza. No sucedió un Domingo de Ramos, sino en unas circunstancias cuando menos peculiares y al día de hoy poco menos que irrepetibles.

Fue hace ahora medio siglo. Para el rodaje de una película, dos cofradías «cedieron» a sus titulares y otras dos prestaron sus pasos y enseres con el fin de «simular» unas procesiones que tenían que aparecer en el filme.

1.-Escenarios insólitos

No se tomaron imágenes de las estaciones de penitencia en Semana Santa, sino que se llevaron los pasos expresamente para ponerlos antes las cámaras. Y se hizo además en escenarios insólitos e irrepetibles.

La historia de «Soledad», que así se llamaba esta película luego vapuleada por la crítica, merece un pequeño capítulo en la historia de las cofradías cordobesas, aunque no sea su página más gloriosa. El catálogo de la exposición «Patrimonio cultural de las cofradías», que organizó la Diputación Provincial en 1999 y que coordinó Fernando Moreno Cuadro, recoge un amplio inventario de las producciones audiovisuales en las que apareció la Semana Santa de Córdoba y se detiene en «Soledad», de la que aporta numerosos datos y detalles.

La idea fue de dos cineastas italianos, Enrico Gross y Mario Graveri. Querían hacer una película que mostrase lo que ellos pensaban que eran los «valores tradicionales» de Andalucía, aunque en realidad se quedaran en el tópico más superficial de la postal turística. La película fue fruto de una coproducción entre España y el país transalpino.

Los productores tenían idea de filmar una «procesión» en los alrededores de la Mezquita-Catedral y para hacerlo llegaron a un acuerdo con las hermandades de Jesús Caído y de María Santísima de la Esperanza, que cedieron a sus titulares. Ánimas y la Expiración aportaron algunos enseres para confeccionar la rara mixtura de elementos.

El ficticio desfile comenzaba en la Calleja de las Flores, un lugar vedado a las cofradías por no tener salida y por la estrechez de su calle. Desde allí salían los pasos hasta Cardenal Herrero y entraban a la Catedral. El escenario no podía ser más característico y castizo, y ésta era precisamente la idea de los responsables del filme.

No faltaron los figurantes vestidos de nazareno con las túnicas de las dos cofradías. En aquel rodaje se daban estampas insólitas, como la de ver a los nazarenos de la Esperanza con los faroles de mano que había cedido Ánimas. Otros llevaban cirios verdes. Nuestro Padre Jesús de las Penas iba en el paso del Cristo de la Expiración. La imagen todavía no procesionaba en Semana Santa y por lo tanto no existía su trono de guadamecíes. En la película, el Señor iba sobre el paso del Santísimo Cristo de la Expiración.

2.-Faeneros de verdad

La cuadrilla de costaleros de la Esperanza participó llevando los pasos, aunque lo hizo con un secundario de lujo: Fernando Fernán Gómez, que aparecía como un costalero más del paso de la Virgen de la Esperanza, entonces en Santa Marina. El actor encarnaba a Manuel, el protagonista de la película. Los faeneros, que no eran intérpretes sino reales, recibieron una gratificación económica por parte de la productora.

Para dirigir a los pasos participó el entonces capataz de la Virgen de la Esperanza, José Gálvez Galocha, uno de los históricos del martillo en Córdoba, que lo hizo vestido con la túnica y capa de la hermandad, según era costumbre en aquellos años.

Las imágenes se tomaron entre los últimos días del mes de abril y los primeros de mayo, es decir, cuando ya había terminado la Semana Santa de 1958. Los pasos con sus imágenes tuvieron que permanecer durante varios días en el entorno de la Catedral y la Judería. Por las noches se desplazaban hasta el pórtico de la Catedral, donde había vigilantes encargados de que no sufriesen daños.

La empresa productora se encargó de afrontar todos los gastos que generaron los pasos en aquellos días. Así, pagaron las flores, la candelería y al personal que se encargó de montar y desmontar los tronos, además de la vigilancia.

Fueron días en que dos cofradías y sus titulares ejercieron de «actores» para el rodaje de la película, que además pasó por Granada y por varios puntos de Andalucía. Germán Cobos y Pilar Cansino completaban el elenco de actores.

3.-Una historia de fatalidad

La película, de 85 minutos de duración, cuenta la historia de Soledad y Manuel, dos jóvenes que se quieren desde la adolescencia. Su destino deriva hacia el infortunio cuando ella se ve obligada a casarse con don Ramón, un forastero rico. Entonces, Manuel, al que encarna Fernando Fernán Gómez, se marcha del pueblo y empieza una serie de encuentros y desencuentros.

¿Y qué pasó con ella? «Soledad» se estrenó el 21 de mayo de 1959. No le faltaban medios, pues estaba filmada en color y en Cinemascope en una época donde todavía primaba el blanco y negro. Participaron prestigiosos profesionales como Ennio Concini y Tonino Guerra, que habían colaborado con Sergio Leone y Federico Fellini, respectivamente. Les asesoraba Vicente Escrivá.

El resultado, sin embargo, no estuvo a la altura de las expectativas. La crítica la consideró «indigna» y lamentó la visión que aportaba de la sociedad española. En la película se percibía un país en fiesta permanente, poblado por gente holgazana, casi sacado de la «España de charanga y pandereta» a la que se refirió Antonio Machado. Contrastaba además con el cine que se hacía en la época, donde directores como Luís García Berlanga y Juan Antonio Bardem ya empezaban a ofrecer una visión mucho más real de la sociedad.

El Gobierno de Franco apoyó la película por considerar que podía servir para exportar la imagen del país. Eran los últimos años 50 y ya se empezaba a atisbar la apertura de España al turismo, que llegaría con todas sus consecuencias en la década siguiente.

Sólo tuvo problemas una parte de la película: el desnudo parcial que aparecía en una de las escenas, y que nunca se vio en las pantallas españolas.

4.- La incógnita de la remuneración económica

Una de las incógnitas alrededor de la película "Soledad" es si las hermandades que participaron tuvieron una remuneración económica. Fue tradición oral que sí recibieron dinero. De hecho, en Córdoba se corrió la voz de que el manto bordado en oro que la Virgen de la Esperanza estrenó en 1966 era producto del dinero que se había recibido por la participación de la corporación entonces de Santa marina en el filme. La bibliografía sobre el cine español de la época, sin embargo, asegura que finalmente hubo una serie de desavenencias sobre esta contraprestación económica que las corporaciones terminaron por no recibir. La Esperanza organizó además el estreno en Córdoba de la película, que se hizo en el Teatro Duque de Rivas y que pasó por la ciudad con más pena que gloria.

Luís Miranda, Diario ABC de Córdoba

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